viernes, 10 de julio de 2009

IX

La última vez que te disfrazaste de Mike Tyson e intentaste tocarle el culo a una celebridad (en aquel momento no fue Lerner sino a Alfredo Alcón) terminaste, por algún motivo indeterminado, encadenado al Monumento de los Españoles únicamente vestido con una gorra de Harry Potter. Pero bueno, sos joven y aventurero, y te la jugás a tantearle una nalga al autor de “Todo a pulmón”, lo cual sería sin duda una gran anécdota para el próximo asado al que te toque asistir.

Te calzás, entonces, el disfraz de Iron Mike (tatuaje falso en la jeta incluido) y salís a recorrer sin rumbo las calles de Palermo, sabiendo que por ahí suele andar Alejandro. No obstante, siete horas después vos y el Richard se aburren por no encontrarlo, vuelven a calzarse sus ropas de civil y deciden entrar a tomar algo a un bar. Lo único que queda abierto son dos bodegones: uno con pinta de antro y otro más sofisticado. ¿A cuál van?

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