La última vez que fuiste a un partido del Telmo a la Isla Maciel te despertaste tres días después en el Fiorito y viste que los médicos habían tenido que inventar una operación que antes no existía para arreglarte lo que te había hecho la hinchada. Pero no importa: sos joven y aventurero, te gustan las emociones fuertes e ir con Andy Chango te da seguridad, así que le aceptás la oferta.
Se toman el 33 hasta Avellaneda y de ahí el 373, el bondi que toma el cuco para ir a trabajar. Llegan a la cancha y, ni bien ponen un pie afuera del colectivo, Andy se saca la campera para dejar ver una camiseta de Racing, señala al primero y al último de la barra brava de Telmo que estaba tomando pacíficamente un clericó de querosén en una esquina y dice “entre vos y vos, todos putos”. Y hace un gesto obsceno tomándose los genitales. Vos lo mirás sin entender y, presagiando una horrible muerte inminente o algo peor, pensás qué hacer.
Si decidís partirle la mollera a Andy Chango de un cadenazo y gritar “a este gil no lo conozco, aguante el Telmo”, hacé clic acá.
Si decidís salir corriendo y meterte en el primer agujero que encuentres por ahí para salvarte de la turba iracunda, hacé clic acá.